Detección de fugas de lixiviados mediante termografía terrestre y UAV
Detección de fugas de lixiviados mediante termografía terrestre y UAV
1. Aérea
Se empleó una plataforma UAV ligera de polipropileno expandido que iba dotado de un autopiloto con fuentes de datos de GPS e IMU y enlace de comunicaciones con la estación de control terrestre mediante conexión WIFI Zigbee. La altura media de vuelo se estableció en 295 m sobre el nivel del mar, lo que nos permitió una resolución espacial de 20 cm.
2. Terrestre
Para la captura de los datos se empleó la cámara FLIR-B620, calibrada para trabajar en el rango de temperaturas -20° C a 650° C y una sensibilidad térmica <0.05ºC. Se realizaron una serie de nueve transectos por cada berma del vertedero. En cada uno de los transectos se capturaron imágenes termográficas tanto de la berma como el talud. Una inspección termográfica permite, así, obtener información cualitativa de las diferencias de temperatura de los materiales, hecho que además tiene diferentes aplicaciones en el ámbito de la edificación. - Estado de cubiertas y revestimientos. - Detección de humedades y daños por agua debidos a fugas y similares. - Detección no invasiva de materiales y cambios de materiales (estructurales, debidos a reformas y construcciones anteriores). - Evaluación de riesgo eléctrico doméstico. - Cálculo de transmisión térmica de superficies. - Inspección de los procesos de secado de materiales como el hormigón o el mortero. - Funcionamiento de sistemas de calefacción / refrigeración, suelos radiantes... - Detección de deficiencias de aislamiento, fugas de calor e infiltraciones de aire. La termografía permite detectar los puentes térmicos (forjados, marcos de ventana...), el estado del aislamiento (falta de material aislante, puesta en obra incorrecta...), así como infiltraciones y corrientes de aire no deseadas.







